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💧 La sed insaciable de la IA: Consumió el equivalente a 1.8 millones de piscinas olímpicas en un año

  • junio 7, 2026
  • Mariano Salvatori
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La Inteligencia Artificial está transformando el mundo a un ritmo sin precedentes, pero esta revolución tecnológica tiene un enorme costo oculto: su masiva huella hídrica. Tan solo en

💧 La sed insaciable de la IA: Consumió el equivalente a 1.8 millones de piscinas olímpicas en un año

La Inteligencia Artificial está transformando el mundo a un ritmo sin precedentes, pero esta revolución tecnológica tiene un enorme costo oculto: su masiva huella hídrica.

Tan solo en 2025, los centros de datos que hacen posible la magia detrás de los chatbots, los generadores de imágenes y los asistentes virtuales utilizaron 4.5 billones de litros de agua para enfriar sus servidores. Para poner esta gigantesca cifra en perspectiva, equivale a llenar 1.8 millones de piscinas olímpicas, un consumo que plantea nuevos retos para la industria tecnológica en medio de los desafíos climáticos globales.

📊 Los datos detrás del consumo

La magnitud de este fenómeno fue detallada en un informe reciente publicado en junio de 2026 por el Instituto de las Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud (UNU-INWEH). Este estudio reveló el verdadero impacto de la infraestructura que sostiene a la IA:

  • Huella hídrica global: 4.5 billones de litros de agua consumidos globalmente en 2025.
  • La matemática: Una piscina olímpica estándar contiene unos 2.5 millones de litros. Al dividir el consumo total de la IA, el resultado es exactamente 1.8 millones de piscinas.
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💻 ¿Por qué la Inteligencia Artificial «bebe» tanta agua?

El agua no se utiliza para crear la tecnología en sí, sino para mantenerla funcionando. Los servidores encargados de procesar las enormes y complejas cargas de trabajo de los modelos de lenguaje trabajan al máximo de su capacidad 24/7, generando un calor extremo.

Para evitar que el hardware de última generación se sobrecaliente o sufra daños irreparables, los gigantes tecnológicos utilizan sistemas de refrigeración por evaporación masiva. Estos sistemas consumen agua dulce de manera constante para disipar el calor.

☁️ ¿Esa agua se pierde para siempre o regresa a las nubes?

Una duda muy común al leer estas cifras es si esta inmensa cantidad de agua desaparece por completo del planeta. La respuesta desde la ciencia es: el agua no se destruye, pero sí se pierde localmente.

Cuando los sistemas de refrigeración de la IA evaporan el agua dulce, esta se convierte en vapor, sube a la atmósfera y se reintegra al ciclo hidrológico natural. Sin embargo, el problema radica en que los vientos arrastran esas nubes. Esa agua evaporada terminará cayendo como lluvia a cientos o miles de kilómetros de distancia, o incluso sobre el océano. Es decir, el agua «desaparece» del lago, río o acuífero local de donde fue extraída, dejando a la comunidad circundante con menos recursos hídricos.

🌊 ¿Y por qué no usar simplemente agua de mar?

Si los océanos cubren la mayor parte de la Tierra, parece lógico usar agua salada en lugar de agua dulce. Sin embargo, la industria no puede hacerlo por dos razones técnicas principales:

  1. Corrosión mortal para los equipos: El agua de mar es altamente corrosiva. Si se introduce en las delicadas y costosas tuberías de refrigeración de los centros de datos, oxidaría y destruiría el sistema en muy poco tiempo por la acumulación de sal y minerales.
  2. El dilema de la energía: La única forma de usar agua de mar sería quitándole la sal primero (desalinización). Pero este proceso consume cantidades gigantescas de electricidad. Desalinizar agua para enfriar la IA resolvería el problema hídrico, pero dispararía las emisiones de carbono, cambiando un problema ecológico por otro.

🔮 Un reto urgente para el futuro cercano (2030)

El avance de la IA no muestra señales de detenerse. Las proyecciones de la ONU estiman que para el año 2030, la huella hídrica de los centros de datos alcance los 9.3 billones de litros. En términos humanos, esta cantidad de agua equivale a las necesidades domésticas básicas de 1.300 millones de personas durante todo un año.

El desafío actual para las grandes compañías es innovar en sistemas de refrigeración de ciclo cerrado (donde la misma agua circula sin evaporarse) o trasladar sus centros de datos a zonas de frío extremo, buscando equilibrar el progreso digital con el cuidado del medio ambiente.

💧 Infografía: ¿Cuánta agua cuesta tu consulta a la IA?

Las diferentes tareas requieren niveles distintos de potencia de procesamiento. A mayor complejidad, mayor es el calor generado en los servidores y, por ende, mayor el agua evaporada necesaria para enfriarlos.

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